sábado, 15 de junio de 2013

Myra Melford's Be Bread - The Whole Tree Gone



Del mismo modo que Henry Threadgill con su agrupación Zooid consigue recrear un proyecto conservando para su segundo álbum sólo sus elementos mínimos, esenciales, Myra Melford, su discípula, hace lo propio con Be Bread.
En relación al magnífico The Image of Your Body, The Whole Tree Gone incorpora a Ben Goldberg en clarinete e ingresa el baterista Matt Wilson en lugar de Elliot Humberto Kavee, utilizando un formato acústico a expensas de las distorsiones de la trompeta de Cuong Vu y la guitarra eléctrica de Brandon Ross, empleadas en el mencionado álbum.
Todos los intérpretes tienen participaciones destacadas, entre las más notables: Cuong Vu toca un feroz solo de trompeta en Moon Bird, Stomu Takeishi percute las cuerdas de su bajo y Ben Goldberg introduce el grave sonido del clarinete contra-alto en A Generation Comes and Another Goes, Brandon Ross añade el inusual timbre de la guitarra soprano en The Whole Tree Gone, y Melford un torrencial solo de piano en el funky Knocking from the Inside.
La música de Myra Melford, episódica y no exenta de meandros, es siempre emotiva, profunda, por momentos meditativa, lírica, en otros urgente, apremiante, muy rica en ideas y sensibilidad.
Tales virtudes se manifiestan plenamente gracias a las dotes de Melford como compositora y arregladora, siendo particularmente memorables los aires de klezmer en la nostálgica Through the Same Gate. ****1/2

sábado, 1 de junio de 2013

John Hébert - Byzantine Monkey



Byzantine Monkey es el primer disco del contrabajista John Hébert, integrante de la agrupación del pianista Andrew Hill durante sus últimos años. Acompañado de una sólida banda donde destaca el nutritivo, abundante aporte de los solistas (Tony Malaby en tenor y soprano, Michael Attias en alto y barítono, y Adam Kolker en flautas y clarinete bajo), y una muscular, proteica sección rítmica integrada por Hébert, Nasheet Waits en batería y Satoshi Takeishi en percusión, este último un hallazgo en términos de enriquecer el sonido grupal. Acrid Landscape y Fez, las potentes composiciones que bien pueden resumir el álbum, son profundas, emotivas, dramáticas, y exponen la aptitud de Hébert para desarrollar el potencial propio y el de sus colaboradores. ****