sábado, 28 de marzo de 2020

Gato Barbieri - Gato



El verano terminó.
La estación que despierta todos los sentidos, todos los deseos.
El tiempo en el que todo puede pasar.
Uno quisiera que el verano dure para siempre.

La misma sensación que se tiene al escuchar a Gato tocando Mowgli.

Rara edición del saxofonista Gato Barbieri para el sello Fania, de nombre Gato, también conocida como Bahía, por el título de su primer tema, la pieza de Ary Barroso incluida, en una primera versión, en Fénix (1971), álbum originalmente publicado por Flying Dutchman.

Anacrusa - El sacrificio



En El sacrificio (1978), hay menos folklore latinoamericano y más fusión que en sus primeros álbumes (Anacrusa I-III).
Si bien subsiste el sustrato de ritmos nativos, argentinos en particular, aumenta la afinidad con subgéneros como el jazz rock y el rock progresivo.
La agrupación de Susana Lago y José Luis Castiñeira de Dios presenta unas orquestaciones e interpretación impecables, mayormente instrumental en esta oportunidad (los temas cantados tienen unas letras breves de Susana Lago bellas y sentidas), muy bien construida, a pesar de sus fuentes tan disímiles.

miércoles, 25 de marzo de 2020

Una plegaria por el mundo



La idea original era que esta etapa de Jazz en la Web se extendiera por los meses del verano.

Dado los acontecimientos de público conocimiento, el blog continuará.

Sólo espero que seamos capaces de superar estos tiempos difíciles.

Joshua Redman - Timeless Tales (for Changing Times)



Timeless Tales (for Changing Times) es un álbum del saxofonista Joshua Redman no tan bien recibido como otros, por ejemplo, Wish.
La razón es la usual: puristas y críticos de jazz conservadores rechazan un disco que incluya versiones de canciones populares, ajenas a la tradición, cuando ha sido dicho mil veces, el jazz creció a partir de la incorporación de géneros populares.
A pesar de que las mejores interpretaciones corresponden a los standards, en particular Joshua Redman se muestra más decidido, lanzado en Love for Sale, el problema con esta grabación es otro: Joshua y sus colegas, la crema de la camada surgida en los noventa, al menos entre los young lions de esos años (Brad Mehldau en piano, Larry Granadier en contrabajo y Brian Blade en batería), tocan muy bien, pero el resultado es un jazz plácido, simpático, gentil, cómodo, flaco, liviano.

Brad Mehldau - The Art of the Trio Volume 2: Live at The Village Vanguard



Brad Mehldau personificó al pianista de los noventa.
Junto al saxofonista Joshua Redman deben ser los jazzistas más reconocidos de su generación.
Resistió los persistentes, empecinados embates de la comparación con el emblemático Bill Evans.
En The Art of the Trio Volume 2: Live at The Village Vanguard, Brad Mehldau luce en la elaboración de sendos susurros compartidos, tal si fuesen pensamientos en voz alta, en los casi soliloquios con los que aborda las baladas Young and Foolish y Moon River (cuando uno lo observa tocar en vivo, se muestra inclinado sobre el piano, agazapado, los ojos cerrados, ensimismado, reconcentrado), directo, extrovertido, desinhibido en los tiempos rápidos It's All Right with Me, The Way You Look Tonight, Countdown, notable en Monk's Dream.
Su interpretación en el piano no es tan pulida como la de los mayores exponentes en su instrumento, hubiese sido una exigencia absurda en sus veintiséis al momento de esta grabación, pero se muestra aplomado, inspirado, entregando toda su destreza, sin guardar nada, sin motivo para sentirse en deuda sino, por el contrario, haciendo honor al aura mítica de uno de los clubes de jazz más célebres.****1/2

sábado, 21 de marzo de 2020

Sonny Criss - I'll Catch the Sun!



I'll Catch the Sun! es el último entre los magníficos álbumes grabados por el saxofonista alto Sonny Criss para el sello Prestige. 
Sonny Criss luce un tono luminoso, diáfano, y muestra una interpretación jovial, vital, gentil, optimista, mientras que la sección rítmica (Hampton Hawes en piano, Monty Budwig en contrabajo y Shelly Manne en batería) tiene enorme oficio. 
Incluye maravillosas versiones de dos standards (Don't Rain on My Parade y I Thought About You), dos blues (Blue Sunset y Cry Me a River) y dos temas pop de la época (California Screamin' y I'll Catch the Sun). 
Escuchar tocar a Sonny Criss I'll Catch the Sun es una bocanada de aire fresco.****1/2

Bill Evans Trio - At Shelly's Manne-Hole, Hollywood, California



At Shelly's Manne-Hole, Hollywood, California es una perfecta ocasión para degustar un Bill Evans calmo, sereno, reposado, en versiones de algunos standards standards (Round Midnight, una inusual Stella By Starlight, en donde el rol de solista es compartido por el incomparable pianista con el contrabajista Chuck Israels) y otros standards menos transitados (destaca la versión de Isn't It Romantic), apurando el paso en los clásicos Our Love Is Here To Stay y All The Things You Are, y en las menos reconocidas Swedish Pastry y Blues In "F".****

Yusef Lateef - Into Something



El principio de Into Something, álbum del multi-instrumentista Yusef Lateef, es con un blues de nombre Rasheed, con Lateef en oboe, un instrumento inusual en el contexto de una agrupación de jazz, junto a un cuarteto que completan Barry Harris en piano, Herman Wright en contrabajo y Elvin Jones en batería.
Luego, dos temas en el tenor, sin el pianista, la balada When You're Smiling y un original en tiempo rápido, Water Pistol.
Yusef Lateef, un intérprete subestimado, fue un auténtico pionero en incorporar los sones propios de Medio Oriente y Africa en el jazz, pero no hay mucho de eso en este álbum, a excepción de un ligero tinte de los sonidos de Medio Oriente en Rasheed, puesto que Into Something es el resultado de una sesión de estricto jazz.

lunes, 16 de marzo de 2020

McCoy Tyner - The Real McCoy (RVG Edition, 1999)



No está muy lejos en su interpretación en el piano con su cuarteto en The Real McCoy, abundante en esas sinuosas, ondulantes armonías únicas, tal si fuesen olas en un mar, en ocasiones sereno, en otras embravecido, o en el sonido sugestivamente oscuro, por momentos dramático, urgente, amenazante, como las nubes negras, apagadas, en un cielo cerrado antes de una tormenta, de lo que el enorme McCoy Tyner tocara con el Cuarteto Clásico de John Coltrane.
El sonido de la agrupación también es similar al del mítico grupo de Coltrane, lo cual no es difícil de explicar dado que el histórico saxofonista Joe Henderson, solista en The Real McCoy, a pesar de ser dueño de una personalidad propia, fue muy influido por Coltrane.
El conjunto se completa con dos pesos completos, legendarios y referencia obligada en sus instrumentos: el contrabajista del Segundo Quinteto de Miles Davis, Ron Carter, y otro miembro del Cuarteto Clásico de John Coltrane, el baterista Elvin Jones.

Don Cherry - Symphony for Improvisers (RVG Edition, 2005)



Don Cherry repite en Symphony for Improvisers, su segundo álbum para Blue Note, la estructura de suite de dos movimientos con sus respectivas cuatro secciones, de su disco anterior Complete Communion (1965). La primera parte de la suite, de nombre Symphony for Improvisers es grandiosa, diferente, llena de color, tiene un ligero aire flamenco en la línea melódica tocada en la corneta (cualquier parecido con Sketches of Spain, el disco clásico de Miles Davis y Gil Evans, es pura coincidencia), fanfarrias de celebración, evocativas de los sonidos folk, gospel inherentes al espíritu de Albert Ayler, en Nu Creative Love, en What's Not Serious se destaca el solo de Ed Blackwell en batería (en llamas en la entera grabación), e Infant Happiness recuerda a Ornette en el motivo melódico-rítmico.

Donald Byrd - Slow Drag (RVG Edition, 2002)



Slow Drag es el último álbum del trompetista Donald Byrd presentando una formación acústica y tocando un jazz asociado a la corriente principal, antes de ser tentado por las mieles de estilos populares y convertirse a la música funk y disco.
Donald Byrd ha sido bastante subestimado, entiendo que por ser contemporáneo de Miles Davis, Freddie Hubbard y Lee Morgan, entre otros, todos con mayores habilidades técnicas, pero fue un gran intérprete. 
Slow Drag es un blues sostenido en un atrayente ostinato en el piano por Cedar Walton e incluye una contribución vocal de Billy Higgins en batería, Book's Bossa tiene un ritmo latino, Jelly Roll un pulso funky, y la versión de My Ideal es evocativa, nostálgica.

miércoles, 4 de marzo de 2020

Ginger Baker Trio - Going Back Home



Ginger Baker, baterista del legendario power trio Cream (desaparecido el año pasado), también grabó discos de jazz. Going Back Home cuenta con el plus de la participación de dos pesos pesados: Bill Frisell en guitarra y Charlie Haden en contrabajo.
Lo primero que hay que decir es que Ginger Baker no era un baterista de jazz, hecho que resulta evidente al escuchar Going Back Home, y no va en desmedro de su rústica interpretación, que es muy atrayente y congenia a la perfección con la guitarra de Bill Frisell. Recuerden que el guitarrista suele adoptar bateristas de rock en las sesiones en las que ocupa el rol de líder más próximas al folk (vgr., Jim Keltner). Por lo antedicho, no esperen los polirritmos y métricas intrincadas que acostumbra un baterista como Joey Baron, sino sólidos ritmos sostenidos en un abundante uso de los tom-toms.

Mike Stern - Standards (And Other Songs)



El guitarrista Mike Stern ha dedicado su entera trayectoria a dar batalla incansablemente en las lides del jazz rock, un estilo que, tocado de ese modo (experto, magistral, por supuesto), a décadas de sus años dorados, en mi opinión está agotado, dijo todo lo que tenía para decir.
Standards (And Other Songs) es muy, muy lejos, su mejor álbum. La razón está implícita en el título, es la excepción a la regla, dado que es la grabación donde toca jazz propiamente dicho. Sólo Give and Take (1997) es similar en su propuesta. No hay otro ejemplo en la totalidad de su catálogo. 
Son fantásticas las versiones de Like Someone in Love (Jimmy Van Heusen y Johnny Burke), There Is No Greater Love (Isham Jones), Moment's Notice (John Coltrane), Windows, una de las siempre estupendas piezas de Chick Corea, oportunidad para la guitarra de Stern, sostenida por los tambores tocados con las escobillas de Al Foster (un ex Miles Davis, como Stern), de exudar pura nostalgia, melancolía.

Mike Stern - Odds or Evens



En Odds or Evens, publicado en 1991, el guitarrista Mike Stern continúa su idilio sin fin con el jazz rock.
La escritura de Mike Stern es compleja, intrincada (vgr., D.C., Odds or Evens, Walkie Talkie).
Su forma de frasear en torrentes es virtuosa e inconfundible, y su interpretación, combustión pura. Sólo desacelera un poco en Common Ground e If You Say So, pero los solos de Stern también allí son poderosos, llenos de distorsión. El respiro llega con Sandbox, una composición de su esposa, la guitarrista Leni Stern, tocada en guitarra acústica, sazonada con un poco de piano, una pizca de sintetizador, algo de percusión, sin el usual tórrido saxofón, ni una machacante batería, sin relación con el resto de los temas.
Una fusión de auténtica calidad.****